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¿Por qué a mí?

por | 2/10/2018

Emana - Espacio de formaciones para profesionales y empresas

El estrés se ha convertido en algo habitual en nuestras vidas. Creemos constantemente que tenemos un desempeño deficiente o que podemos lograr más; en nuestros equipos, organizaciones o en el ámbito personal. Y esto puede hacer que no seamos conscientes de la atmósfera de estrés en la que vivimos y creamos.

¿Somos realmente conscientes del nivel de estrés que generamos o del que estamos rodeados? ¿Somos conscientes del efecto que algunas relaciones tienen sobre nosotros?

Sería maravilloso si reconociéramos los signos de estrés en nosotros/as mismos/as y en los/as demás personas de las que somos responsables, pero a veces es necesario que algo suceda para ser capaces de darnos cuenta, para detenernos en seco.

Normalmente es algo que nos coge totalmente por sorpresa. Viene de la nada, sin que seamos conscientes de que estamos en este tipo de espacio y de camino hacia el «desastre», un colapso o una enfermedad. Y entonces, cuando esto sucede, nos preguntamos, «¿por qué a mí?«.

Además de en el área personal, esto también puede ocurrirnos en el área profesional, en nuestro equipo de departamento u organización: ¿por qué no tenemos éxito cuando invertimos tanto trabajo?, ¿por qué algunas posiciones son tan difíciles de ocupar y la rotación es tan alta?, ¿por qué me siento tan agotado/a y desconectado/a?

Para tener éxito en la vida y en los negocios, las cosas deben estar en equilibrio. Como el juguete que cuelga de la cuna de un niño, en equilibrio, colgando libremente. Tanto las personas como individuos y como las organizaciones como sistemas complejos, necesitamos fluir, fluir fácil y libremente para sobrevivir y florecer en este mundo acelerado de hoy en día.

Hace tres años mi sistema estaba definitivamente en desequilibrio. De un día para otro me sucedió algo. Me detuvo en seco. Me mostró de primera mano lo que sucede cuando las cosas definitivamente no son como deberían ser. Mis patrones me habían atrapado y me habían llevado al desastre que cambió mi vida.

Desde entonces, utilizando los principios sistémicos que, como se ha comprobado, respaldan una vida sana y armoniosa y un negocio y una organización exitosos, he podido comprender lo que sucedió y aprender de la experiencia.

La mirada sistémica no es ciencia espacial. Se basa en principios simples que tienen un efecto extremadamente poderoso, y los podremos experimentar en el próximo taller en Barcelona. Cada persona tendrá la oportunidad de observar su sistema, profesional y/o personal, para verificar si existen patrones profundamente arraigados que puedan desencadenar estrés y que estén evitando el alcance del verdadero potencial.

Es una gran oportunidad para observar de cerca los hábitos que no nos ayudan a lograr lo que nos gustaría y que no nos permiten vivir como nos gustaría.
Nos vemos en Barcelona los días 26 y 27 de octubre.

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