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Las luces y sombras de las distintas configuraciones organizacionales

por | 1/10/2021

Emana - Espacio de formaciones para profesionales y empresas

Tras la Sesión Gratuita que celebramos hace un par de semanas en Emana sobre “Cómo promover el cambio con mayor impacto y menor dolor”, un participante me apuntó que había nombrado el lado oscuro de las comunidades y jerarquías, pero no el de las redes. En este artículo trato de explicarlas dando alguna pincelada del contexto conceptual para que las personas que no estuvieron en el taller puedan hacerse una idea del tema. 

Una de las posibles formas de ver las organizaciones es como expresión de la tensión viva e irresoluble entre tres atractores que vemos en la figura, cada cual, haciéndola gravitar hacia una configuración básica:

  • La luz de las configuraciones comunitarias es el calorcito, la cohesión identitaria y la pertenencia; mientras que su sombra es el conformismo con normas no explicitadas, que son impuestas mediante presión social y aprendidas a base de vergüenza si es transgredida.
  • La luz de las configuraciones jerárquicas es la estructura, el orden y la definición del lugar que le corresponde a cada uno. Su sombra es la necesidad de someterse a un orden prescrito y de mantenerse cada persona en su lugar.
  • La luz que emiten las configuraciones en-red-adas viene del entusiasmo y compromiso de las personas que la configuran, sin que haya presión hacia el conformismo ni el sometimiento. Su sombra es la enorme soledad en la que las y los enredados se encuentran cuando no están conectados; cuando lo están, su sombra es lo que Kirkegaard llamaba el vértigo de la libertad y responsabilidad.

La paradoja es que:

Por una parte, tan terribles son la soledad y el vértigo que muchas personas prefieren someterse a una jerarquía impuesta o conformase a una norma que les limita.

Por otra parte, tan necesarios son el orden y la cohesión social que ninguna red es capaz de sobrevivir sus primeros balbuceos sin dotarse de algo de estructura y cohesión.

Lo bonito es sostener la tensión entre los tres atractores, navegarlos e influir la dinámica en la medida que se pueda. Al fin y al cabo, no hay configuraciones idóneas más que en cada contexto, lugar y tiempo, sin que sea posible exportar ninguna a otros contextos, lugares y tiempos.

Por mucho que lo intenten elegantemente Laloux, Kegan…

*Ilustración de Eugenio Moliní

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