Inicio > Blog > Liderazgo > La importancia del cuerpo en el liderazgo

La importancia del cuerpo en el liderazgo

por | 8/02/17

Emana - Espacio de formaciones para profesionales y empresas

El liderazgo es en la actualidad un fenómeno ético, pero también corpóreo y estético. Se basa en datos que nos llegan a través de los sentidos, tales como emociones, sensaciones corporales, intuiciones y representaciones mentales. Todo ello es la base para desarrollar el conocimiento.

Al decir liderazgo estético, tratamos de mirar más allá de la racionalidad, hacia el significado de los sentidos y los sentimientos como fuentes válidas de información. El cuerpo es tratado como una fuente de conocimiento, o mejor, donde reside el mismo, con lo que cobra sentido la “inteligencia corporal”. Más concretamente, la inteligencia corporal cinestésica es la capacidad de usar el propio cuerpo con precisión, ayudándonos a propiciar la ejecución de nuestras metas y objetivos personales. El cuerpo nos facilita el impulso necesario y nos dirige para pasar de la intención a la acción. Las experiencias corporales subjetivas que tenemos, que no están completamente bajo nuestro control, cobrarían así mayor importancia.

Aunque algunos autores han puesto ya de manifiesto el papel que juega el cuerpo en ese proceso, todavía es limitada nuestra comprensión de su papel sobre el liderazgo, y queda mucho por recorrer en el desarrollo de la consciencia corporal. Si queremos llegar a ser líderes más inclusivos, necesitamos una comprensión simultánea del cuerpo como fenómeno biológico y fenómeno socialmente construido.

La brecha entre conocimiento y acción tiene causas muy arraigadas en nuestro mundo. Las corrientes que dominan el conocimiento sobre el liderazgo hoy día están muy vinculadas al mundo empresarial, y en particular a las escuelas de negocios. En ellas, el conocimiento, se basa ampliamente en los datos de la llamada realidad objetiva.Superar la brecha entre saber y actuar requiere tomar seriamente en consideración al cuerpo.

En la medida en que el conocimiento se construye como un resultado del intelecto, permanece en la abstracción. Pero, dado que somos más que nuestra cabeza, el aprendizaje como experiencia corpórea involucra emociones, experiencias y prejuicios. Por eso es tan importante cultivar una mayor consciencia corporal.

Sin embargo, no aprendemos automáticamente de la experiencia. La reflexión también está presente durante todo el proceso, y se trataría más bien de crear más conexión entre el movimiento corporal y las emociones, de forma que comprendamos más y mejor cada forma individual de establecer esa relación, y creemos algo que seamos capaces de recordar,como imágenes preferentes que aparezcan sobre otras anteriores.

Nos expresamos a través de nuestro cuerpo. Las reacciones a los estímulos nacen en primer lugar en él. Suele decirse que el 70% de las claves usadas para detectar lo que ocurre realmente en la comunicación emocional son no verbales (tono de voz, detalles posturales…). Los niños y los animales saben antes que nosotros cuando nos encontramos tristes, encantados o temerosos. Incluso cuando lo negamos. Esto significa, por ejemplo, que el cuerpo capta las reacciones ante el estrés antes de ser conscientes de ello y quesi estudiamos los patrones corporales de respuesta al estrés, podemos reconocer su inicio antes de que cobre importancia, y aplicar herramientas para transformar la respuesta hacia un estado más centrado y pleno de recursos desde nuestro cuerpo y nuestra mente.

Necesitamos trabajar con el cuerpo para modificar nuestra mente. Resultados de investigación muestran que ejercitar la consciencia corporal, restaura la capacidad para activar el funcionamiento cerebral de alto nivel y largo plazo (pensamiento desde la totalidad, innovación, creatividad o intuición).

Por eso no perderé la oportunidad de participar el próximo 10 y 11 de marzo en el taller que Arawana Hayashi, impartirá en Barcelona de la mano de Emana. Su propuesta se centra en trabajar la autenticidad y la presencia desde la plena conciencia corporal (Mindfulness), como un elemento esencial del liderazgo actual. Cuando actuamos como seguidores o como líderes, necesitamos cultivar la presencia y la autenticidad– una relación integrada entre el cuerpo, la mente y el contexto concreto.

Son muy pocas las oportunidades que encontramos para poder aprender estás técnicas de manera práctica y efectiva, de una profesional de prestigio internacional. Cuando participas, te llevas del taller el desarrollo de las capacidades esenciales como:

  • Tener consciencia de nosotros mismos y de nuestro entorno, para una mejor presencia y para interrumpir el piloto automático con el que solemos operar.
  • Utilizar nuestro cuerpo como caja de resonancia con los demás y lo que nos rodea, para desarrollar la empatía y conectar con nuestra intuición.
  • Suspender juicios y saber soltar, para permitir que surja aquello que emerge de forma natural de las situaciones, imprescindible para dar lugar a la curiosidad que da espacio a lo nuevo y la creatividad.

Si valoras estos aprendizajes, la propuesta de Arawana Hayashi es realmente accesible. ¡Allí nos veremos!

Relacionados

Darse cuenta

No dejo de sorprenderme del impacto y el poder del “darse cuenta“. Aplicado a los cambios personales y profesionales, este “darse cuenta” marca la diferencia

Leer más

Gestionar el miedo en tiempos de crisis

Acompañar a las empresas me ha permitido observar los retos que enfrentan, tanto en el exterior como en el interior de sí mismas, encontrándome con

Leer más

Propuestas de aprendizaje y evolución de ego a eco-sistemas

Otto Scharmer propone, en su último libro[1], “Leading from the emerging future. From ego-system to eco-system economies”; algunos elementos que deben estar presentes para crear

Leer más

Comentarios

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *