Hay algo especialmente emocionante en escribir estas líneas mientras hojeo y huelo el libro recién impreso entre mis manos. Un libro escrito por Javier Ruiz, con quien llevo años compartiendo conversaciones, preguntas y práctica en torno al acompañamiento a equipos. No solo me emociona el objeto en sí —¿a quién no le emociona tener entre las manos un libro nuevo?—, sino todo lo que representa el proceso que hay detrás.
Este libro es el resultado de meses de lectura atenta, escritura y reflexión, impulsadas por una pregunta muy concreta: ¿qué han aportado las ciencias sociales y la investigación al coaching de equipos, una práctica tan viva, relacional y difícil de capturar en un lenguaje de negro sobre blanco?
En Emana creemos que la experiencia es una fuente esencial de aprendizaje, pero no la única. La investigación aporta algo distinto y complementario: ayuda a ordenar lo que intuimos, a poner palabras a lo que muchas personas practicamos, a contrastar percepciones, a acercarnos con mayor rigor, a medir impacto y a construir un lenguaje compartido. Permite salir de lo puramente anecdótico sin perder profundidad y ofrece a la práctica marcos contrastados desde los que seguir aprendiendo.
Este libro nace de esa inquietud. No pretende ofrecer nuevas herramientas ni modelos, sino acercar la literatura científica sobre coaching de equipos —todavía poco explorada— a quienes acompañamos equipos en contextos reales. Es una invitación a leer la investigación con mirada práctica, a reconocer sus límites y, al mismo tiempo, su enorme valor para seguir desarrollando una disciplina joven que necesita referencias comunes, diálogo crítico y aprendizaje continuo.
Ojalá sus páginas despierten el mismo interés que sostuvo su escritura: seguir comprendiendo mejor qué hacemos cuando acompañamos a equipos, por qué funciona —cuando funciona— y cómo afinar una práctica cada vez más consciente, rigurosa y compartida.

0 comentarios